martes, 16 de febrero de 2010

EL MOJÓN DEL LOBO





Fotos.- Vista interior de dos de las bocas que daban a Belchite.
Vista interior mirando hacia Lécera.
Agradecemos a Jaime Cinca Yago el envío de estas fotos


EL MOJÓN DEL LOBO

Recuerdo que el nombre de MOJÓN DEL LOBO nos producía profundo miedo y temor, allá por los años 1936 y 1937, cuando la artillería allí instalada por el ejército republicano lanzaba sus proyectiles sobre el pueblo de Belchite. Se trata de una elevación del terreno de 630 m. situada al sur de Belchite, a una distancia de unos 3 kms pasado el río Aguasvivas y en dirección a Letux.

Desde el puesto de observación, instalado en la torre de la parroquia de San Martín (y desde otros lugares, como el Saso) podían verse las cuatro bocas abiertas en la roca por donde salían los proyectiles en dirección a Belchite. Cuando atacaba la aviación (al principio, sonaba entre la población el nombre del “Pintamantas”) corríamos a las cuevas y refugios. Nosotros, desde el Ferial, íbamos a una cueva situada en la era del tio Cazuelas. Desde allí se veían cruzar los proyectiles que, disparados desde el MOJÓN DEL LOBO, pasaban de largo. Y algunos espectadores, más atrevidos, se acercaban a los Altos de Santa Bárbara para verlos mejor.

Emilio Oliver Ortiz (Emociones de un sitiado, Belchite Regina martyrum, pág. 97) dedica un capítulo al MOJÓN DEL LOBO. “El enemigo ha hecho profundas excavaciones en el Mojón. Desde el pueblo se ven, a simple vista, cuatro amenazantes bocas abiertas en la peña. Por ellas tienen enfilados cuatro cañones. En los días de paréntesis, de tranquilidad, el Mojón parece un monstruo mitológico de cuatro ojos que mirase ceñudo, hipnotizador, al pueblo tranquilo y hacendoso que tiene a sus pies. Cuando… cañonea a Belchite… se ven salir por sus cuatro ojos miradas de fuego, de odio y de muerte…”

También desde Belchite disparaba la artillería del Saso contra el MOJÓN DEL LOBO. El Capitán De Diego cuenta en su libro BELCHITE pág. 82, que había un ofrecimiento, por parte del alcalde Ramón Alfonso Trallero, de regalar cinco duros al grupo de artilleros que hiciera blanco en las instalaciones del MOJÓN DEL LOBO. Un día recibió el alcalde una llamada telefónica invitándole a que subiera a una azotea y comprobase la humareda que procedía de una de las bocas del Mojón. Habían acertado el disparo sobre unas cajas de municiones y, como consecuencia, quedó inutilizada una de las piezas de artillería, con el consiguiente alborozo de la tropa de Belchite.

En el asedio que sufrió el pueblo antes de ser ocupado por las tropas del general Pozas, ya no disparaban los cañones del Mojón del Lobo, probablemente por el temor de dañar a los asaltantes. Ahora es un lugar visitado por los excursionistas que llegan hasta allí. Recuerdo que, por el año 1945, íbamos de paseo por la carretera del Saso y todavía se veían algunas de las defensas contra los tanques: unas vigas de hierro, clavadas oblicuamente en la tierra, que impedían el paso de los tanques, obligándolos a circular por los sitios que interesaba a los defensores; y unos pozos, en forma oval, la mitad cubierto y la otra mitad descubierto para que el defensor pudiera asomarse y lanzar una granada contra el atacante. No hubo tiempo para utilizar estas defensas.

En la torre de la antigua parroquia de San Martín los arcos pequeños que cobijaban las campanas aparecen destruidos y quedan solamente cuatro grandes aberturas deformes. Muchas veces me he preguntado si tal destrucción fue resultado de los disparos de obuses que recibió o fue una acción premeditada para tener más visibilidad cuando venía la aviación enemiga.

Cuando ya habían empezado las hostilidades, creo sería en el verano de 1937, colocaron una guardia de paisanos en la torre para avisar a la población la llegada de la aviación enemiga. En una ocasión le tocó a mi padre la guardia con otros paisanos y fuimos a llevarle la comida. Quiero recodar que todavía permanecían allí las campanas y no estaban destruidos los arcos donde apoyaban sus ejes. Por eso, me inclino a creer que fue resultado de la metralla.

En la parte de la parroquia que daba al convento de San Rafael, todavía llegué a ver un proyectil, sin explotar, clavado en el muro. Al año siguiente, había desaparecido. Pregunté y la respuesta fue que habían venido de Zaragoza dos jóvenes y lo habían arrancado

JULIO MARTÍN BLASCO

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Jamas entendere la autentica salvajada que alli se realizo, aunque no soy una persona ni de un bando ni de otro tengo claro que la izquierda solo trae odio, hambre, desesperzacion, la destruccion de la iglesia catolica etc, en conclusion, jamas los entendere pero creo que solo con ver a rusia china o cuba y lo mal que lo pasan sus gentes creo que una semana viviendo un espanol de izquierdas como uno en aquellos paises cambiarian de opinion.
Mi admiracion mas profunda a las gentes que defendieron su pueblo hasta la muerte, y mi admiracion por su padre.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Para no ser de ni de un bando ni de otro, la pierna derecha le cojea un poco. Como descendiente de belchitano me parece que este blog debería ser un poco mas imparcial, y respetar a todos los belchitanos-as fuese de la ideología que fuese y no hacer como si el pueblo fuese todavía un feudo de unos pocos, que por fortuna y pese a quien le pese no lo es.
Un saludo

Anónimo dijo...

Como descendiente de belchitanos, jamás entendere la autentica salvajada que fue el golpe de estado de esos generales contra un gobierno legítimo salido de las urnas, que produjo hambre, odio, exilio, torturas y asesinatos a sangre fría (todo ello consentido por una Iglesia Católica muy "piadosa y caritativa".).
Por favor, informese sobre que es la izquierda, no se quede con Rusia, Cuba o China. La mayoría de los logros sociales han sido gracias a muchos obreros, campesinos...que se han dejado la piel luchando por la dignidad del ser humano.

Anónimo dijo...

pero como puede haber rojazos todavía en Belchite? No os contaron lo que pasó

un descendiente de Belchitanos

Anónimo dijo...

Al de "los rojazos":
precisamente por eso porque nos lo contaron, ignorante que eso es lo que eres.